La revolución del Barça comienza por la medular, la obsesión de Xavi Hernández

La revolución del Barça comienza por la medular, la obsesión de Xavi Hernández

Se acerca el debut de Xavi Hernández al frente del banquillo del Barça y el destino ha querido que la revolución culé comience en una fecha señalada en la Ciudad Condal, el derbi ante el Espanyol. El exjugador culé ha llegado en medio de la tormenta, y ya planea cambios drásticos comenzando por su obsesión, la zona de creación.



El de Terrassa ha contado con dos semanas de parón de selecciones para perfilar el plan de juego que quiere para su proyecto, y parece que todo pasa por recuperar una filosofía similar a la que utilizó el Barça de Pep Guardiola, el famoso ‘ADN Barça’, para dominar el fútbol mundial: tener el control con el balón.

Para volver a articular esa idea, Xavi confía en la presión alta ejecutada con minuciosa organización, hombre a hombre. Estas premisa es la que ha dejado calar en su etapa como técnico del Al Sadd, y se espera que la traslade a un equipo desorientado, que no termina de encontrar una idea clara, y que ha cedido totalmente la incitativa del juego al rival, tal y como ha demostrado ante rivales, a priori, de menor nivel como el Dinamo de Kiev en Champions.

Esta reconstrucción, fundamentada en los pilares del dominio, requiere un centro del campo perfectamente trabajado, algo que podría quedar en entredicho por la posible salida de jugadores clave. Según las últimas informaciones, el club habría apostado por hacer caja poniendo el cartel de venta a Frenkie de Jong, pieza que aterrizó en Barcelona hace dos años por una cifra de 86 millones de euros como símbolo de la regeneración del ‘cruyffismo’.

El centrocampista holandés hizo méritos en el Ajax para atraer las miradas de los grandes de Europa, pero parece no haber encontrado su mejor versión vestido de blaugrana. Aunque parece el perfil perfecto para los planes de Xavi Hernández, la posibilidad de rellenar las arcas con una buena suma no disgustaría a una directiva que lleva haciendo malabares presupuestarios desde que asumió el cargo.

En caso de que se produjera la salida, el que fuera dueño y señor del círculo central del Camp Nou debería apostar por la pujanza de unos jóvenes que están aprendiendo a marchas forzadas. Pedri, Gavi y Nico, joyas de la Masía que ya han contado – en el caso de los dos primeros– con experiencia internacional, podrían ser la apuesta para construir una columna vertebral basada en una idea que ya ha expresado en algunas entrevistas: «Quiero que disfruten con el balón, no que sufran, no es una bomba, es un tesoro», matizó en declaraciones al medio The Coaches Voice.

Xavi llega a un vestuario que no ha encontrado referencias en los tres técnicos anteriores que han pasado por él, pero que atesora mucha más calidad que la plantilla de un equipo catarí al que ha sabido inculcar una idea de juego no apta para cualquier perfil de futbolista. Cuenta con el reto de volver a motivar a jugadores que lo han ganado todo como Piqué, Busquets y –desde enero– Alves, a la vez que el de gestionar a jóvenes ansiosos por demostrar su valía en una ocasión única.

La era Xavi ya tiene una cuenta atrás programada, tres días para recibir la visita de los Pericos, que llevan una racha de 11 derrotas seguidas en el feudo culé, pero que con una victoria podrían sobrepasar al eterno rival en Liga.

Deja una respuesta